Ya tenemos información de Gaia

Gaia nos dice cómo funciona nuestro universo

El 19 de diciembre de 2013, la Agencia Espacial Europea lanzó una sonda espacial bajo el nombre de Gaia para determinar la posición y velocidad de miles de millones de estrellas, esto con el objetivo de crear el mapa más grande y preciso de la Vía Láctea (en 3D).

A lo largo de los años, la ESA (por sus siglas en inglés) ha publicado la información que obtiene con base en el análisis de datos (gracias a The Gaia Data Processing and Analysis Consortium), y la última actualización (la tercera después de 2016 y 2018) se ha dado este lunes 13 de junio de 2022, enriqueciendo el mayor catálogo que se tiene de la galaxia.

Desde septiembre de 2016 se han revelado cosas sorprendentes entre distancias, velocidades, edades y la constitución de los astros. Todo esto se ha logrado a través de una cámara digital que cuenta con miles de millones de pixeles (para que se den una idea, la cámara de un iPhone tiene 12 megapixeles/cada megapixel es un millón de pixeles).

Ahora bien. ¿Qué nos dice la más reciente actualización de Gaia tras casi 10 años en el espacio? Agárrense, porque con el Data Release 3, los científicos encontraron fenómenos similares a los terremotos, detalles de la composición química, edades, velocidad, distancias… al observar dos mil millones de estrellas (apenas el 1 por ciento del total de la Vía Láctea).

Desde que se lanzó la sonda, Gaia había detectado movimientos y variaciones en la estrellas. Pero el nuevo reporte registra terremotos estelares en las superficies de las estrellas, lo cual produce que cambien de forma. Las comparaciones que hacen los científicos son a las de un tsunami en la Tierra.

Los terremotos estelares revelan mucho sobre las estrellas, sobre todo cómo funcionan de manera interna“, dijo Conny Aerts, de la Universidad KU Leuven en Bélgica. “Si puedes ver cómo varía el brillo de estas estrellas a la mitad de la Vía Láctea, si estuvieras más cerca de ellas, sería como ver al Sol cambiar de forma frente a tus ojos“, dijo el doctor George Seabroke de la University College de Londres.

La misión de Gaia, como comentamos, es crear el mapa más grande de la galaxia para así, en palabras de los colaboradores, entender cómo ha evolucionado el universo y predecir el futuro. Y una parte fundamental es definir las composiciones químicas de las estrellas.

Primero, necesitamos entender las distancias colosales. El disco galáctico, que es la zona donde se acumulan la mayor cantidad de estrellas, tiene de diámetro 170 mil años y un grosor de mil años luz. ¿Y cuánto es eso? Echen los cálculos: cada año luz son casi 10 billones de kilómetros (billones en español).

La composición química de las estrellas revela más de lo que imaginamos. Y Gaia ha traído un montón de información sobre la evolución del universo. Así es como ahora entendemos que las primeras estrellas, las cuales se formaron poco tiempo después del Big Bang, están hechas sólo de elementos ligeros como hidrógeno y helio.

A su vez, dieron paso a la primera supernova que le otorgó a las galaxias algunos metales y elementos como el carbón y el oxígeno. Entre más estrellas, más elementos se repartían en el espacio. Por ejemplo, el Sol está hecho de materia que dejaron otras estrellas; es decir, se enriqueció de aquellos elementos.

Así es como sabemos que las estrellas que están más cerca del centro de nuestra galaxia, tienen más metales. Las que están más lejos, registran menos. Saber de qué están hechas, nos ayudan a saber el año de nacimiento, las condiciones en las que surgieron y lo que las ha afectado.

Esto da paso a otros datos interesantes de Gaia. Resulta que no todas las estrellas que están en nuestra galaxia, nacieron “aquí”. Algunas vinieron de otras galaxias, y eso se puede saber gracias a su composición química. ¿Este tipo de cosas no les hace sentirse demasiado pequeños frente a lo que apenas descubrimos?

Algunas teorías matemáticas nos han ayudado a comprender el universo. Con el tiempo y los avances de la ciencia y la investigación, desechamos o confirmamos estas teorías, y la información que nos ha dado Gaia, ha apoyado un montón de estudios.

Por ejemplo, ¿cómo saber cuánto pesa una estrella? Hasta ahora, se habían asumido algunos parámetros para determinar la masa de las estrellas, pero con la nueva data, es posible tener más certeza. ¿Y cómo entra Gaia al quite? Pues bien, por primera vez, este reporte tiene información sobre los sistemas multi estelares en donde dos o más objetos orbitan (el uno al otro).

Esto incrementa el catálogo de estrellas binarias, lo que al mismo tiempo nos ayuda a entender la evolución estelar. Las estrellas binarias son importantes para determinar la masa y descubrir exoplanetas. Sólo se puede determinar la masa cuando tienes un sistema binario.

También se hizo un análisis de la velocidad radial de 33 millones de estrellas. Este nos dice qué tan rápido se están distanciando las estrellas de nosotros o viceversa, acercándose. Si tienes la velocidad radial y la velocidad tangencial de una estrella, entonces tienes el cuadro completo para conocer la velocidad de una estrella.