Arabia construye la primera ciudad vertical

Arabia Saudita ya construye The Line

Miren, no les vamos a mentir: cuando Arabia Saudita presentó los planes de The Line, muchas personas pensamos que era nomás la idea, ¿saben? Creíamos que esas imágenes de ciudad futurista vertical, de paredes brillantes, con 170 kilómetros de largo —pero apenas 200 metros de ancho—, era solamente un render tremendo para sorprender al mundo de la arquitectura.

Pero, ¿qué creen? Resulta que no es broma… y ya hasta comenzaron a construirla.

Gracias a fotos satelitales tomadas en esta zona desértica de Arabia Saudita se pudo comprobar que ya comenzó la construcción. En las imágenes, conseguidas por el MIT, se puede ver, incluso, cómo delimitaron el espacio que ocupará The Line.

Las fotos satelitales conseguidas por el MIT —a través de una empresa de análisis llamada SOAR— muestran que el sorpresivo proyecto de The Line está avanzando a pasos agigantados.

Todo el espacio que ocupará este edificio vertical, se encuentra prácticamente marcado. Lo ven en las imágenes seleccionado en amarillo, como una línea recta que atraviesa el desierto de Arabia Saudita. También, vemos puntos rojos y esas son excavadoras funcionando. Los puntos azules son otros vehículos de construcción.

De acuerdo con los cálculos del MIT, estas fotos satelitales revelan que se han quitado 26 millones de metros cúbicos de tierra desértica en la construcción de The Line. Eso es el equivalente a 78 veces el volumen del edificio más grande del mundo, el Burj Khalifa.

Eso sí, la construcción apenas está en pañales.

Las fotos revelan que solamente la mitad de los 170 kilómetros planeados se ha delimitado, además tampoco terminan de marcar el ancho. Se espera que tenga 200 metros, pero algunos lugares apenas tienen 70.

El MIT cuenta que la profundidad alcanza, en estos momentos, unos 20 metro—o al menos así se ve en las fotos satelitales—, pero un edificio de la altura planeada, cercana a 500 metros, necesitaría unos 60 metros de excavación para que sus fundaciones sean estables.

Se espera que sea una construcción prácticamente vertical. Si todo sale conforme a lo planeado, tendrá 170 kilómetros de largo, 500 metros de alto, pero solo 200 metros de ancho.

Cuentan que será capaz de albergar a 9 millones de personas —más o menos los que le caben a la CDMX— pero todos vivirán en este espacio cerrado en la mitad del desierto. No tendrán autos, ni carreteras, ni emisiones. La promesa es que todo funcione con túneles y trenes eléctricos, con energía 100% renovable.

The Line, en Arabia Saudita, es súper polémica. Algunos expertos han cuestionado la factibilidad de sus tecnologías que a la fecha siguen sin probarse completamente, como la desalinización de agua que, supuestamente, será capaz de darle agua potable a todos sus habitantes. También hay polémicas, por supuesto, por sus promesas de robots, taxis autónomos y un sinfin de asuntos futuristas.

Además, este proyecto tiene un costo estimado de 500 billones de dólares en territorios que, de acuerdo con protestas recientes, la pertenecían a pueblos indígenas que han sido desplazados.